Una cuarta parte de la juventud mundial está inactiva

Helder Pereira es un joven sin trabajo y pocas perspectivas: a los 21 años no pudo egresar del liceo y perdió su empleo en la construcción, hace cuatro meses. Con sus ahorros a punto de agotarse, concurrió a una oficina local de empleo en el centro del suburbio parisiense de Sevran, para inscribirse y recibir el subsidio y para ayudarlo a encontrar algún trabajo. Recibirá el subsidio. El trabajo, es otra cosa. El desempleo juvenil en Sevran supera el 40%.

A un continente de distancia, en Athlone, un sucio suburbio de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, Nokhona, una joven madre con dos hijos, carece de las calificaciones de la enseñanza secundaria y ha estado sin trabajo desde octubre de 2010, cuando finalizó su contrato como limpiadora en una cafetería. Espera conseguir empleo como mucama y ha buscado la ayuda de DreamWorker, una organización de caridad que intenta encontrar ocupación a jóvenes. Un consejero ayuda a Nokhona a pulir sus habilidades para las entrevistas laborales. Sin embargo, la tasa de desempleo entre los jóvenes negros de Sudáfrica probablemente se sitúa en 55%.

Las cifras oficiales reunidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que hay 75 millones de jóvenes desempleados en el mundo, o el 6% de todos los que tienen entre 15 y 24 años de edad. Pero, si se analiza la inactividad de la juventud, que incluye a todos los que no trabajan ni estudian, la situación parece aún peor. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cuenta a 26 millones de jóvenes del mundo rico como “ni-ni”: no trabajan, no estudian ni reciben capacitación. Una base de datos del Banco Mundial, compilada de hogares, muestra que más de 260 millones de jóvenes en las economías en desarrollo están, de manera similar, “inactivos”. The Economist calcula que, considerando todo, casi 290 millones no trabajan ni estudian, lo que equivale a casi la cuarta parte de los jóvenes del planeta.

En América Latina, 23,2% de la población joven de entre 15 y 24 años, no tiene trabajo ni estudia, en el Sudeste de Asia es el 31,1%, en Europa y Asia Central el 24,4% y en Medio Oriente y África el 40,6%.

Las mujeres del sur de Asia representan más de la cuarta parte de los jóvenes inactivos del mundo, pese a que en la mayor parte del mundo rico a las mujeres jóvenes les va mejor en la fuerza laboral que a los hombres.

Por otro lado, muchos de los jóvenes “con empleo” solo tienen trabajos informales e intermitentes. En los países ricos, más de un tercio, en promedio, está con contratos temporarios lo que hace difícil obtener habilidades. En las naciones más pobres, de acuerdo con lo que indica el Banco Mundial, la quinta parte son trabajadores familiares sin salario o en la economía informal. En total, casi la mitad de los jóvenes en el mundo está fuera de la economía formal o contribuye productivamente menos de lo que podría. – THE ECONOMIST

Fuente: El País