Matias

Un día Matías se despertó, tomó un desayuno en esa casa de Dock Sud en la que una tía le había dado alojamiento junto a Nancy, su madre, y salió dispuesto a conseguir una escuela donde terminar el secundario. Ese era el sueño que tuvo tan claro cuando se despidió de Humberto, su papá, quien aún hoy se gana la vida con su puesto de comidas en el centro de Ciudad Del Este. La determinación de Matías lo llevó no sólo a finalizar el secundario en el Liceo 3, sino también a inscribirse y completar el programa de formación Forge. Según su propio relato, las horas tenaces en Forge le permitieron ver la realidad de manera diferente, aprender a hacerse preguntas, a escuchar, a creer en su propio potencial. Y con todo ese aprendizaje sumado a su determinación personal, logró incorporarse al área de exportación de la empresa TNT.