Manuel

Manuel siempre fue buen alumno, no por facilidad –dice él−, sino por dedicación. Le ponía esfuerzo y por eso jamás repitió. Estaba convencido de que tenía que estudiar. Pero también sabía que al terminar el secundario tendría que trabajar. Estaba cursando cuarto año cuando llegó a su escuela la Fundación Forge. Se inscribió para cursar Atención de Salones Gastronómicos. Formarse como camarero sería un buen primer paso para lograr su sueño de llegar a ser chef. En Diciembre de 2007, Manuel obtuvo el título del colegio secundario, completó el programa de Forge y fue convocado para trabajar como camarero en los hoteles Kempinski junto a Yesenia, una amiga de la Fundación. Después de haber compartido un año de arduo trabajo, Manuel y Yesenia decidieron formar una hermosa familia y así seguir siempre juntos, en el trabajo y en la vida.