CamilaTras su paso por Forge, Camila aprendió a exponerse, a comunicarse con la gente, a dirigir una tarea, y a equivocarse sabiendo que todos podemos aprender del error. Actualmente coordina el área administrativa de una clínica, y se reúne con su padre a diario para compartir experiencias y evaluar juntos las decisiones que debe tomar cada uno de ellos en su respectivo ámbito laboral. Por eso, Camila comenta que todo lo que aprendió la trascendió: su padre aplica valores y dinámicas de trabajo que ella aprendió en Forge. Así, padre e hija han logrado construir un nuevo tipo de vínculo alrededor de sus experiencias laborales: comparten valores, ideas y proyectos, y se preocupan por mantener y enriquecer ese espacio de diálogo que todos los días les da la oportunidad de ser mejores, de desarrollarse y de quererse aún más.