10 octubre 2016 · Prensa

Puentes entre la empresa y el secundario, clave para luchar contra la pobreza

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La Nación, 4 de octubre de 2016

Desde el 1° Congreso La tinoamericano del Empleo Joven Inclusivo, en la Usina del Arte, se hace hincapié en que es importante que las empresas también se involucren en motivar a los jóvenes para que ingresen al mercado laboral formal

En un país con los altos índices de pobreza, que supera el 32 por ciento según las cifras oficiales, no solo desde la escuela secundaria se necesita una transformación para que los jóvenes terminen sus estudios. También hay un rol muy importante de las empresas para abrir pasantías y prácticas profesionales que ayuden a cultivar la cultura del trabajo con el fin de lograr la inserción de los jóvenes al mercado laboral.

Como en muchos de los últimos congresos y encuentros sobre educación para el trabajo, también en este debate se difunde que una acción fundamental para que los jóvenes puedan encontrar su trabajo después del secundario es a través del entrenamiento ya desde el colegio. Se trata entonces de un llamado a las empresas para que hagan alianzas en los sectores educativos y ONG’s y abran sus puertas a los estudiantes de los últimos años del secundario, para que tengan su primera experiencia formativa de calidad y se encaminen hacia el empleo privado formal.

Estas son algunas de las conclusiones del 1 Congreso Latinoamericano del Empleo Joven Inclusivo, organizado por la Fundación Forge, con el apoyo del Gobierno de la Ciudad, Idea y el BID “Necesitamos dejar de pensar en politicas para pobres y pensar en políticas que favorezcan la igualdad de oportunidades”, dijo Evelina Correa, del Instituto Alianza, de Brasil, que favorece el trabajo inclusivo, en una línea que sintetizó el hilo conductor de la jornada.

“Hay 108 millones de jóvenes en América latina pero solo el 22 por ciento logra obtener un trabajo decente”, dijo como apertura del congreso el Director Regional de Fundación Forge, en referencia a una problemática de alcance nacional, regional y global.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que es un desafío el tema del empleo joven, porque “se les complica iniciar su camino laboral. Hoy la competencia de las ciudades es atraer talento, mas allá del capital económico”.

Para Rodríguez Larreta, las Industrias creativas son las grandes generadoras de trabajo para los jóvenes. “El 10% del PBI de la ciudad, se genera alrededor de las industrias creativas y en 15 o 20 años podemos duplicar ese número”, ilustró, y agregó: “Vemos escasez de gente capacitada en nuevas tecnologías. El año que viene vamos a capacitar a 5000 jóvenes recién salidos de la escuela, en programas de seis a ocho meses y también tendremos materias de desarrollo de sistemas en cuarto y quinto año del secundario”.

En qué situación estamos

Fabio Bertranou, director del equipo de Trabajo decente de la OIT para el Cono Sur de América latina dio un panorama de situación. “La OIT realizó un llamado en 2012, cuando se hizo la Conferencia Internacional del Trabajo para que se tomen acciones concretas relacionadas con este tema.Los problemas en generación de talento llevan al estancamiento de la producción en la economía global”, agregó

Según se comentó durante el encuentro, cuatro de cada seis desempleados en América latina son jóvenes. En la región, además, hay 22 millones de “ni-ni”, jóvenes que no trabajan ni estudian, y uno de cada cuatro está buscando trabajo. A su vez, existe una la enorme informalidad laboral, con 6 de cada 10 puestos de trabajo en esa condición.

“La escuela no prepara a los jóvenes para el mundo del trabajo”, dijo la investigadores del Concet Claudia Jacinto. “Me dicen que me falta experiencia”, es una de las frases que suelen repetir los jóvenes que buscan trabajo. “La respuesta es a través de nuevos roles que la escuela secundaria tendría que tener a través de prácticas y pasantías. No tenemos una cultura de la pasantía en su verdadero sentido social. Tenemos mucho para construir. Nos encontramos con mucha resistencia”, agregó Jacinto.

El hecho de no terminar el secundario implica un factor determinante para el futuro laboral. Por eso la motivación dentro del secundario es vital, especialmente para la población más vulnerable. “Además, el secundario funciona para jóvenes en los que en su familia hay una cultura de trabajo recolectora, informal o vulnerable como el único ámbito para reflexionar hacia dónde van y hacia dónde quieren ir”.

También, según la investigadora, es el ámbito para mejorar la gestión de sí mismos y contar con más y mejores recursos en materia de habilidades comunicacionales. Desde el lado de las empresas, el reto es “evitar la discriminación, fomentar la igualdad de oportunidades y construir puentes entre el mundo del trabajo y la escuela secundaria”.

Por su parte, Javier Lasida, investigador de la Universidad Católica de Uruguay, dijo que también hay que luchar contra la desigualdad en materia de redes de contacto, porque “hay muros de cristal blindado para jóvenes vulnerables, que es la poca posibilidad de acceder a la información necesaria para conseguir un trabajo de calidad a través de personas conocidas y los requisitos para ello. Hay familias donde no hay ninguna experiencia ni información para el empleo formal”.