24 noviembre 2015 · Artículos de interés

Nuevo Informe de la OIT: ‘Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2015’.

El pasado mes de octubre, la OIT publicó el primer capítulo de una serie de informes titulados: ‘Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2015’. A partir de un análisis sistemático del empleo juvenil en todos los países del mundo, se observa una gran heterogeneidad de condiciones entre regiones y países aunque también se identifican tendencias generales comunes entre todos ellos.

En primer lugar, el informe de la OIT permite observar una atenuación de la crisis del empleo juvenil y una ligera recuperación a nivel global. Sin embargo, se advierte, esta recuperación no se observa de forma homogénea ni universal sino que su dimensión depende de los cambios registrados en el mercado del trabajo. Donde la lógica del mercado laboral se ha volcado hacia una mayor flexibilidad y precarización de las condiciones laborales, es donde el empleo juvenil se recupera menos y donde los jóvenes tienen más riesgo de caer en la pobreza.

Además, explica la OIT, el crecimiento de la población en los países en desarrollo ofrece tanto oportunidades como obstáculos para que los jóvenes salgan de la pobreza a través del empleo. Por un lado, el ‘bono demográfico’ se plantea como una ventaja a la hora de aumentar la fuerza de trabajo y el consumo pero, por otro, aumenta la demanda de trabajo. Los jóvenes, recién ingresados al mercado laboral, deben competir por empleos de mala calidad, en condiciones de vulnerabilidad y pobreza derivados de las irregularidades laborales, así como de la falta de empleo formal y de protección social.

El informe observa, además, que el nivel educativo de los jóvenes continúa aumentando – siendo éste el principal factor detrás de la mejora en la participación de la fuerza de trabajo juvenil y una mayor inclusión de los jóvenes al trabajo regular. La OIT señala, igualmente, que esta mejora todavía no se ha universalizado sino que siguen habiendo amplios sectores de la juventud excluidos del sistema educativo y sus oportunidades. La desigualdad en el acceso a la formación, por tanto, es un factor fundamental a la hora de entender las perspectivas en el mercado de trabajo de los jóvenes.

Además, el informe de la OIT señala que las deficiencias en la calidad del empleo disponible impiden a los jóvenes hacer una buena transición de la escuela al empleo y suponen un gran obstáculo al desarrollo económico. Se observa un aumento de la informalidad, la temporalidad y la parcialidad como indicadores de una mayor precariedad laboral y vulnerabilidad social.

Los datos recopilados muestran que mientras que la transición de la escuela hacia un primer empleo no es larga, la transición hacia un empleo estable, de calidad o satisfactorio lleva un promedio de 19 meses para los jóvenes alrededor del mundo.

Además, un dato escalofriante que arroja el informe es que un 43% de los jóvenes del mundo se encuentran hoy desempleados o son trabajadores que viven en la pobreza.

En la línea de las conclusiones del informe, la OIT hace un llamado al aumento de la inversión en políticas públicas de empleo dirigidas especialmente a los jóvenes. Aumentar la inversión pública para fomentar los empleos decentes para los jóvenes, afirman, ‘es la mejor manera de asegurar que puedan llevar a cabo sus aspiraciones y participar activamente de la sociedad, así como resulta fundamental para el bienestar de las sociedades y del desarrollo inclusivo y sostenible’.

OFICINA INTERNACIONAL DEL TRABAJO: Departamento de Política de Empleo (Octubre de 2015). ‘Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2015 – Promover la inversión en empleos decentes para los jóvenes’.

Link al Informe: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/publication/wcms_412025.pdf