22 septiembre 2017 · Prensa

Las empresas y la problemática del empleo

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Silvana Muñoz – Directora de Red de Empresas Fundación Forge

 

La tasa de desempleo de los jóvenes de 15 a 24 años en América Latina es entre dos a cuatro veces superior a la de los adultos. Hoy uno de cada 20 jóvenes no estudia, ni trabaja y tampoco busca trabajo, tratándose, sin duda, de jóvenes excluidos y de alto riesgo social.

Entre los jóvenes que trabajan, un elevado porcentaje lo hace en condiciones precarias. Esta situación se agrava en el caso de los jóvenes pertenecientes a sectores de bajos recursos, que no cuentan en su entorno familiar y social con modelos de trabajo formal que permitan un desarrollo personal y profesional digno.

En la Argentina, el desempleo juvenil es de 18,9% según números de la OIT y solo el 40% finaliza el secundario lo cual hace difícil poder generar movilidad social y así salir de una situación de pobreza del 30%.

Para combatir esta problemática, resultará clave la transformación que se desarrolle desde la escuela para que los jóvenes terminen sus estudios con un adecuado nivel de formación, proceso que demandará algún tiempo. El rol de las empresas también es importante a través de pasantías y prácticas profesionales que puedan brindar a alumnos en su último año del secundario o que contraten jóvenes al finalizar el mismo, dándoles la posibilidad de un primer empleo formal de calidad.

Actualmente varias ONG, articulando entre las escuelas y las empresas, desarrollando capacidades de empleabilidad en los jóvenes. En el caso de Forge, trabajamos hace más de 10 años implementando un programa dirigido a jóvenes de bajos recursos, con el objetivo de facilitarles una inserción laboral de calidad.

El programa los forma en habilidades socio-emocionales clave para el trabajo y en orientaciones técnicas. Una vez que finalizan el secundario y su formación, los ayudamos a ingresar a empresas que conforman nuestra red que son más de 130 en Argentina.

Nuestro servicio es gratuito tanto para los jóvenes como para las empresas que contratan a nuestros graduados. Una vez incorporados, realizamos un seguimiento de los jóvenes a través de nuestro equipo de tutoría para que logren sostener su empleo de manera exitosa. El 80% de los jóvenes que finalizan el programa, logran una inserción laboral de calidad.

Las empresas que incorporan jóvenes de Forge o de otras ONG, se benefician con colaboradores formados, comprometidos, responsables, que presentan menor índice de ausentismo, buenos niveles de productividad y mayores índices de retención, además de no tener que afrontar costos de reclutamiento.

La tarea a desarrollar para la promoción del empleo joven es enorme y resulta vital la participación de varios actores, sin embargo, las empresas pueden convertirse en un factor acelerador de este proceso.