La prosperidad latinoamericana bajo amenaza

Foto: davidmurrin.co.uk |

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Según un reciente informe de la Oficina de la OIT en América Latina, unos 20 millones de los más de 108 millones de jóvenes latinoamericanos y caribeños ni estudian ni trabajan. Los denominados ‘ni-nis’ suponen un serio contratiempo para el óptimo desarrollo de la región.

Entre los índices más elevados se encuentran Honduras 28,7%, El Salvador 23,9% y Guatemala 22,8%, lo que supone todo un lastre para Centroamérica. Un territorio en el que miles de adolescentes tratan de escapar de las garras de las maras y la violencia.

Este grupo de ‘ni-nis’, según el experto Guillermo Dema, “se encuentran en una condición alto-riesgo social”. Hemos de recordar que el empleo no sólo implica un salario sino que también está ligado al desarrollo humano y personal.

Por otra parte, la tesitura en el resto de la región no es más favorable, el 57% de los jóvenes que tienen un empleo, no tiene un contrato laboral formal y por ende no tiene acceso a cobertura social, según el diario azteca ‘El Universal’. En Bolivia por ejemplo, sólo 1 de cada 4 jóvenes logra un acceso a un empleo digno. Juan Carlos Núñez, presidente de la Fundación Jubileo, insta a las instituciones a aprovechar ese gran capital que supone esa fuerza de trabajo para el país con políticas de empleo sostenibles.

El crecimiento económico no siempre desemboca en la creación de empleos formales. Según la OIT, países como Brasil, Chile y Argentina han tomado medidas de control exitosas para evitar el crecimiento de empleos informales. Una informalidad nacida del crecimiento exponencial de esta comarca en la última década, que ha disparado el PIB de la mayoría de estos países. La solución radica en anclar el crecimiento en una estrategia de desarrollo productivo.