17 agosto 2014 · Artículos de interés

Informe de Work4Youth revela inestabilidad laboral de los jóvenes peruanos

Foto: bicycletouringpro.com |

Un informe reciente destaca los principales aspectos de la Encuesta Sobre la Transición de la Escuela al Trabajo (ETET) efectuada en 2012 junto con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del Perú, en el marco del Proyecto Work4Youth de la OIT.

Los resultados del informe realizado por Rosa Ana Ferrer Guevara suscitan una grave preocupación por la estabilidad del empleo en los jóvenes trabajadores en el Perú.

Algo más de la mitad (54.0 por ciento) de la juventud urbana en el Perú está trabajando. Más de las dos terceras partes de los jóvenes que trabajan se dedican a un trabajo remunerado (69.5 por ciento), pero otro 27.7 por ciento de los jóvenes lo hacen en las categorías consideradas “vulnerables” debido a su precariedad, como trabajadores por cuenta propia (17.4 por ciento) y trabajadores familiares auxiliares (no remunerados) (10.3 por ciento).

Además, el 2.6 por ciento de los jóvenes son empleadores. Los trabajadores independientes, sean trabajadores por cuenta propia o empleadores, enfrentan riesgos económicos relativamente más altos, ya que su remuneración depende de la cantidad de unidades vendidas o servicios prestados.

Sin embargo, incluso tener un trabajo remunerado no garantiza la seguridad del empleo. De los jóvenes trabajadores asalariados, el 42.0 por ciento carece de un contrato escrito y el 76.1 por ciento están empleados en un trabajo con una duración de contrato de 1 año o menos.

Es tan preocupante que el 15.4 por ciento de los jóvenes ocupados de ambos sexos trabajen más de 60 horas semanales, como que el 47.9 por ciento de jóvenes reciba un ingreso menor a 700 nuevos soles (equivalente a US$ 250 con un cambio de 2.80 nuevos soles por dólar), pero el porcentaje de las mujeres en esta situación es superior (57.2 por ciento).

La incapacidad para crear suficientes puestos de trabajo decentes puede tener efectos perjudiciales duraderos en la juventud. Una precaria inserción laboral dificulta y posterga la formación de hogares propios de los jóvenes, prologándose su dependencia.