30 julio 2015 · Artículos de interés

Desempleo juvenil en el mundo

“Mantener una juventud que no se marchita es alcanzar al final de la vida, la visión con la que empezó”.

Ayn Rand

 

El desempleo es un fenómeno social que afecta en diferente medida a todas las sociedades. Sin embargo, cuando la economía de un país se encuentra en crisis, este indicador tiene el riesgo de incrementarse y afectar a los proveedores del gasto familiar al aumentar la población no ocupada. Cabe destacar que en la mayoría de los países, sin importar su situación financiera, los jóvenes de 15 a 24 años tienen un promedio de desempleo lo doble más alto que el promedio de la población adulta, lo que ha originado la iniciativa de diferentes gobiernos nacionales a fin de poner en marcha múltiples políticas públicas para atender a este segmento en situación de vulnerabilidad por carencia de ingresos y empleo.

Entre las causas por las cuales la falta de trabajo reenumerado afecta a la juventud mundial están: falta de experiencia, no contar con certificaciones, falta de inversiones en sus países de origen, adversidad económica nacional e internacional, entre otros. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), uno de cada siete jóvenes a escala mundial (12.9%) están desempleados, y en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) este porcentaje se eleva a más de 16%. Cabe destacar que este dato también varia en relación con el porcentaje total de jóvenes que viven en los países, y que en Europa hay menos proporción de jóvenes que en naciones de África, Asia o América Latina. Asimismo, el porcentaje también cambia en cuanto a género, ejemplo de ello es que México es que 9.4% de los jóvenes económicamente activos estaban desempleados, sin embargo este fenómeno afectó más a las mujeres (9.9%) que a los hombres (9.1%).

No todos los países ofrecen estadísticas acerca del paro en los jóvenes o no están actualizadas. Entre las naciones que en los últimos cinco años reportaron tener tasas mayores en la falta en empleo a jóvenes a escala mundial eran Bosnia y Herzegovina (62.8%), Kosovo (55.3%), Grecia (55.3%), Macedonia (53.9%), España (53.2%), Sudáfrica (51.5%), Serbia (51.1%), Guyana (46.1%), Croacia (43.1%), Túnez (42.3%), entre otros. Es decir, de los diez con promedios más altos siete son europeos, con una incidencia notable en la zona de los Balcanes. En contraste, los que menor porcentaje reportaron están: Bután (7.2%), Tanzania (7.1%), Singapur (6.7%), Macao (5.8%), Vietnam (5.5%), Liberia (5.1), Bahréin (5.0%), Kazakstán (3.9%), Tailandia (2.8%) y Qatar (1.3%). Cabe destacar que en las diez naciones con menor desocupación de jóvenes económicamente activos ocho son asiáticas y dos africanas. En el caso europeo los países con menor porcentaje de jóvenes desempleados son: Alemania (8.1%), Austria (8.3%), Suiza (8.4%), Noruega (8.6%) y Holanda (9.5%).

En el continente americano el desempleo juvenil afectó en los últimos años principalmente a Guayana (46.1%), Jamaica (34.0%), Bahamas (30.8%), República Dominicana (29.4%), Puerto Rico (26.6%), Colombia (21.9%), Uruguay (18.5%), Costa Rica (18.4%), Argentina (18.3%), Estados Unidos (17.3%) y Venezuela (17.1%). En contraste los menores indicadores regionales se localizaron en Chile (16.3%), Brasil (15.4%), Panamá (14.6%), Canadá (14.3%), El Salvador (12.4%), Paraguay (11.2%), Ecuador (11.1%), Perú (9.5%), México (9.4%), Honduras (8.0%) y Guatemala (7.5%).

En África el desempleo juvenil afectó fuertemente además de los casos señalados de Sudáfrica y Túnez a Namibia (40.1%), Argelia (28.4%), Egipto (24.8%), Mauricio (23.7%), Senegal (14.8%) y Botsuana (13.6%). Mientras que en Asia las naciones con altas tasas fueron Armenia (39.2%), la Franja de Gaza (38.8%), Yemen (33.7%), Georgia (33.3%), Jordania (29.3%), Arabia Saudita (28.3%), Chipre (27.8%), Siria (19.2%), Turquía (17.5%), Sri Lanka (17.3%). Mientras que en Oceanía algunos indicadores fueron: Nueva Zelanda (17.7%), Samoa (16.1%), Timor Oriental (14.8%) o Australia (11.7%).

El desempleo es un factor de marginación social que incide en el aumento de la pobreza, por lo que afecta en diferentes ámbitos prioritarios de la juventud como alimentación, vestido, acceso a la seguridad social, servicios de salud, calidad y espacios de la vivienda, entre otros. Así, la carencia de empleo del sector juvenil los convierte en un sector vulnerable. En contraparte, están los jóvenes que si cuentan con un empleo o asisten a la escuela, por lo que es importante considerar a este segmento como un actor estratégico del desarrollo social a escala internacional. Como muestra de la importancia de la juventud en el mercado laboral está la coyuntura denominada “bono juvenil”, que consiste en asimilar la fuerza de trabajo de una fracción que representa 18% del total de la población mundial. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2008 44% de los desempleados en el mundo eran jóvenes de 15 a 24 años, además de que representaban 25% de la población en edad de trabajar. Asimismo, las mujeres jóvenes eran aún más vulnerables ya que del total de la población juvenil económicamente activa a escala mundial 42.6% correspondía al género femenino por poco más de 57% para los varones. Sin duda este tema es un gran reto para los gobiernos nacionales, unidades económicas y organismos como la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Juan Pablo Aguirre Quezada es académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)

Fuente: Siempre!